Todas las palabras se componen de un lexema y un morfema. El lexema es la parte principal de la palabra, la encargada de transmitir su significado, mientras que los morfemas se encargan de hacer que la palabra sea variable.
Vamos a verlo con un ejemplo.
- Chico y chica: En este caso, el lexema de la palabra es "chic", mientras que el morfema es -o en un caso y -a en el otro, haciendo qu ella palabra varíe entre masculino y femenino.
Dentro de los morfemas podemos diferenciar entre 3 tipos:
1. Derivativos: añaden significado al lexema, y se llaman de forma diferente en función de si van situados al principio de la palabra (prefijo), o al final (sufijo).
- Deshacer: derivación por prefijo
- Barrizal: derivación por sufijo
2. Flexivos: se unen al lexema para indicar género, tiempo o número.
- Casas: morfema flexivo que indica número plural
3. Independientes: palabras que no tienen sentido por si mismas, como las preposiciones.
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